
"Dice Eisntein que hasta la cuestión más compleja puede ser explicada con sensillez, y lo único que hace falta es saber bien la cosa que se está enseñando".
- En algún punto concuerdo con este gran científico, acerca de que hay que manejar a cabalidad los contenidos, conceptos o habilidad de aquello que se quiere enseñar, pero también es necesario, manejar un vocabulario (ni tan técnico, ni tan básico) para darlo a conocer.
- Además es necesario, presentar una autoridad (no autoritarismo) frente a los educandos, que exista un respeto, una disciplina adecuada en la sala clases y hacia aquello que se desea enseñar.
- Lo que es enseñado debe ser coherente entre la teoría (conceptualización) y la práctica, contemplada bajo las creencias, la que definirá la verdadera zona de próximo desarrollo profesional.
- Mucho docentes, contemplan que saben todo acerca de lo que desean enseñar, es decir, tienen una observación egocéntrica de su saber (el texto LA CARA DURA DE LA UNIVERSIDAD) no teniendo ganas de aprender nada nuevo porque todo lo saben.
- Debe existir una responsabilidad incluso en los detalles que son obsevados por los estudiantes, como son el horario de llegada a la sala de clases, la inasistencia en muchas oportunidades, la mala presentación personal, que tengan un vocabulario hasta grosero en muchas ocasiones, entre otros.
- Existe una gran cantidad de profesores que piensan que si existe un alto porcentaje de no aprobar un ramo o asignatura, se consideran buenos profesores; en ningún momento se autoevalùan acerca de como están entregando estos contenidos.
- Hay profesores que no se preocupan en la redación, ortografía acentual y puntual, en el momento en que escriben o corrigen alguna evaluación.


